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Norte de Malí: la UA pide guerra, la ONU pide calma
Autores corporativos:
GuinGuinBali Future SCP (canal)

Autores personales:
Naranjo, José (Autor/a)

   Descripción    Clasificación   
Lugar:
Nouadhibou (Mauritania)
Fecha:
29 de Noviembre de 2012
Entradilla:
La aparente unidad de los grandes organismos internacionales en torno a la urgente necesidad de iniciar una ofensiva militar en toda regla contra los grupos terroristas que controlan el norte de Malí desde el pasado mes de abril se ha deshecho en los últimos días.
Introducción/Descripción:
Después de que el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki moon, advirtiera de los riesgos de iniciar una guerra en esta región y privilegiara el diálogo a la acción militar, el presidente de la Unión Africana no ha tardado ni 24 horas en enviarle una carta en la que le recuerda que toda reticencia será interpretada por los terroristas como un “signo de debilidad”.

El camino hacia la guerra en el norte de Malí parecía despejarse hace menos de un mes, el 11 de noviembre, cuando, siguiendo las directrices de la ONU, los países oesteafricanos representados en la Cedeao aprobaban un plan militar dirigido a desalojar a AQMI, Muyao y Ansar Dine, grupos terroristas y yijadistas de corte radical, del norte de Malí, región que controlan desde el pasado mes de abril tras desalojar al Ejército por la fuerza. La Unión Africana aprobó este plan, que contemplaba el envío de 3.300 soldados sobre el terreno con el apoyo logístico y financiero de las potencias occidentales, sobre todo Francia y Estados Unidos.

Sin embargo, dos obstáculos se oponen ahora a esta intervención que muchos veían como inmediata. Por un lado, la enconada posición en contra de algunos países vecinos no miembros de la Cedeao, como Argelia y Mauritania, que siguen privilegiando la opción de una negociación al menos con uno de estos grupos (Ansar Dine) y con los rebeldes tuaregs del MNLA para intentar encontrar una salida a la situación creada en esta región. Por otro, el giro que se ha producido en la comunidad internacional que ahora prefiere hablar de diálogo cuando antes hablaba de guerra.

El primer jarro de agua fría para los “belicistas” llegó de la mano del enviado especial de la ONU para el Sahel, el italiano Romano Prodi, que hace una semana ya anunció que la intervención militar sólo se podría producir a partir del mes de septiembre del año que viene, atribuyendo esta opinión a la necesidad de formar y reforzar al Ejército maliense, aún sacudido por la derrota militar frente a los yijadistas y dividido tras el golpe de estado del pasado mes de marzo. Este ejército regular es, según todas las versiones, quien está llamado a liderar la operación de recuperación del territorio con unos 5.000 efectivos, pero su escasa dotación y formación sigue siendo alarmante.

Después de Prodi le tocó el turno al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki moon, quien asegura en un informe que circula por Naciones Unidas que en Malí debe privilegiarse la vía de la negociación frente a la opción de las armas. En este caso, Ban pone el acento sobre las debilidades del plan militar diseñado por la Cedeao que, al parecer, sigue siendo inconcreto respecto a las modalidades de intervención y su financiación, requisitos fijados claramente por la ONU en el mes de octubre.

Pero la respuesta no se ha hecho esperar. Este jueves, el presidente de la Unión Africana, el beninés Boni Yayi, ha enviado una carta a Ban en la que le asegura que “toda reticencia será interpretada como un signo de debilidad” por parte de los grupos terroristas que controlan esta región y le insta a tomar decisiones que permitan la aceleración de la intervención militar, sobre todo desde la óptica de la amenaza de la extensión del terrorismo que supone la existencia de un santuario yijadista en el Sahel. En los próximos días, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas deberá dar luz verde a dicha acción, pero dadas las declaraciones previas todo está ahora en el aire.

Mientras tanto, los terroristas no están quietos. Ansar Dine acaba de tomar la ciudad de Lere, situada muy cerca de la frontera mauritana, a tan solo 60 kilómetros, mientras algunos testimonios aseguran que una decena de jóvenes de ambos sexos han sido castigados a latigazos en la ciudad de Tombuctú simplemente por haber quedado en la calle para charlar.
URL:
http://www.guinguinbali.com/index.php?lang=es&mod=news&task=view_news&cat=3&id=3322
Publicado en:
Gloobalhoy nº32 ; GuinGuinBali.com
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